La pintura sale por la boquilla de la pistola y se acelera con la corriente de aire, en la que se divide en filamentos que se alargan y se fragmentan. Si los filamentos no llegan a fragmentarse o "atomizarse", se produce el efecto telaraña.
Causa
- Uso de pintura fría que se ha espesado considerablemente.
- Presión incorrecta y/o viscosidad demasiado alta.
- Uso de disolvente barato o inadecuado.
Prevención
- Aplicar a la presión y viscosidad correctas.
- Utilizar un disolvente de la calidad adecuada.
Rectificación
Reducir la presión del aire y/o la viscosidad hasta que desaparezca el efecto telaraña.
NOTA: Algunos materiales especializados, como los revestimientos de depósitos, son difíciles de atomizar y requieren equipos especiales para ser pulverizados con éxito.
