Un acabado granulado o de textura gruesa, sin brillo.
Causa
La pintura se deposita sobre la superficie en estado polvoriento.
- Viscosidad de la pintura demasiado alta; uso de diluyente incorrecto o de baja calidad.
- Técnica de aplicación deficiente; pistola sucia; presión de aire comprimido demasiado alta; la pistola demasiado alejada de la superficie durante la aplicación.
- Aplicación con corrientes de aire o en un flujo de aire de alta velocidad.
Prevención
- Usar la proporción correcta del diluyente recomendado.
- Aplicar con la técnica adecuada; asegurarse de que el equipo esté limpio; ajustar la presión de aire lo más baja posible, siempre que garantice una correcta atomización; pulverizar a la distancia correcta.
- Usar una cabina de pintura y asegurarse de que la circulación y la extracción de aire tengan la velocidad adecuada.
Rectificación
Lijar, pulir con compuesto y lustrar. Si la textura es demasiado gruesa como para corregir el defecto de esta manera, lijar la capa de acabado y repintar. Los acabados metalizados deben lijarse y repintarse siempre.
